¿Tu vas a comer todo eso?
Por toda la semana María estaba emocionada para almorzar con su mejor amiga. María había acabado de regresar de China donde la comida era repugnante y no le he vista a Juanita por cinco meses.
--Me gustaría una hamburguesa con papas fritas y dos galletas con pedacitos de chocolate, por favor. –pidió María con mucha emoción.
Sin un momento de vacilación Juanita miró a María y, con repugnancia, le dijo:
--¿Tu vas a comer todo eso?
--Si, este es mi restaurante favorito y me encantan las galletas. ¿Solamente comes un pepino con salsa por tu almuerzo?
En el pasado Juanita nunca le decía algo como este a María. Estaba muy sorprendida. Entonces María se dio cuenta que Juanita perdió mucho peso y se puso preocupada.
--Si, y después de almorzar, tengo que ir al gimnasio por 2 horas. Debes ir conmigo especialmente después de tu almuerzo grande. No quieres engordar. Ya peso ciento diez libras, no quiero engordar tampoco.
--¿En serio? Realmente tu me lo dijiste? Confío en mi cuerpo. No quiero una apariencia como la tuya.
Este es el primer tiempo en diez años que las amigas se pelearon. María no pudo crearlo. Donde estuvo mi mejor amiga, pensó.
--Pero los hombres guapos prefieren mujeres pequeñitas como mí.
--No los hombres que yo conozco. –Ella quiso decirle que tuvo un nuevo novio quien le encantaba su apariencia pero Juanita se fue antes de que podría decir otra palabra.

bweidman dijo
¡Bueno! Una sugerencia para ti. Hay confusión con el verbo acabar de. Creo que había acabado de regresar es demasiado. En vez de -María había acabado de regresar de China-, puede usar acabó de regresar.
¡Salud!
25 Julio 2007 | 08:51 PM